www.nina-gonnabeokoneday.blogspot.com

lunes, 9 de mayo de 2011

Capitulo 40



Ahora que todos me habían dejado solo en aquel lugar, empecé a meditar sobre lo que pasó… al final, nuestra relación no era perfecta como yo pensaba, y aunque me cueste reconocerlo… todo se acabó para siempre.


No sabía quién era el antagonista; ella por mentirme, o yo… por estar a un paso de pegarle y por tratarla pésimo. Descocía esa parte de mí, aquella violencia no iba con mi personalidad, y jamás podría levantarle la mano a una mujer. La única excusa que tengo es que estaba siendo bloqueado por la ira al saber que me mentía. En conclusión, ambos éramos tanto inocentes como culpables… ¿cómo terminamos así?

Ella no tenía ningún interés por mi fama o dinero, me lo acababa de demostrar devolviéndome cada regalo que le hice… ¿acaso la dejé ir tan fácilmente?… sólo quería ser normal, olvidarse de su realidad y vivir su sueño.

Aquella noche aclaré las cosas con Tom y prometimos no volver a mentirnos ni ocultarnos cosas por muy delicadas que sean. Con él jamás me podría enojar ¡era mi otra mitad!… pero no pude volver a sonreír sabiendo que (tu nombre) ya no estaría conmigo, ya no tendría su olor en mis sábanas, ya no observaría su rostro sonriéndome con dulzura, ni sus caricias en aquella noches y amaneceres eternos. Ya no la vería. Andy volvió a casa a buscar la ropa que quedó de ella y sus pertenencias que yacían en mi habitación. No me dijo nada… parecía pertenecer a un mundo paralelo al mío.

Esa noche no dormí, la culpa me carcomía… había olvidado mi empatía hacia la persona mas importante para mí. Terminamos destruyéndonos mutuamente sin desearlo. Quería regresar al pasado y disfrutar cada momento junto a ella, arreglar las cosas entre nosotros… pero la pena, la tristeza, me consumían lentamente entre lágrimas.


NARRAS TÚ

Afrontar los mayores miedos es difícil, debes creer en ti sin ser influenciada por el qué dirán. No me sentí triunfante al enfrentarme a la verdad, mi verdad; tarde o temprano Bill terminaría enterándose y… odiándome, a pesar de que en un principio me imaginé todo de color rosa.

Me había llamado como temía que me llamara, me insultó delante de su propia familia uniéndose a Lisbeth y estuvo a punto de golpearme luego de plantarle una cachetada en su mejilla, dos, para ser exactos. Aquel Bill que conocí en Las Maldivas se había transformado en un monstruo.

¿Culpable? Ambos lo somos, quizás yo más que él. Y cómo me encantaría tener una máquina del tiempo y regresar al momento en el que nos conocimos, empezar de cero con la verdad.

Cuando me fui de aquel lugar contra mi voluntad, con el dolor de mi alma por muy cursi que sonara, Andy había dejado las llaves de mi auto detrás de la puerta de entrada, sentí a alguien siguiéndome y a juzgar por los tacones era Andy, pero debía casi correr al auto porque la hemorragia aumentaba y me sentía afiebrada.

Xxx: Yo manejo, tú recuéstate en el asiento de atrás.

Efectivamente era Andy. Le obedecí porque mi vista se nublaba debido a un inesperado mareo por la sangre. Nos fuimos en silencio, quizás sobre el límite de velocidad pero ya ni eso me importaba. Ahora sólo esperaba que nadie más que Andy me hubiese visto así. Sus palabras resonaban en mi cabeza, me había llamado “puta” “zorra”… “ramera”, y a pesar de haberle pegado una cachetada me sentí horrible.

Ahora mismo sentía unas terribles ganas de llorar, de morir; una fuerte presión en mi pecho me hacía respirar con dificultad y sentía mis rodillas temblar… jamás había sentido esto ¿será por las heridas? No, porque tenía ganas de correr sin parar o simplemente huir, algo no muy común al estar herida.

Soy una cobarde, una maldita ramera mentirosa, Bill tenía razón respecto a mí.

Cuando llegamos a la mansión con los ojos de todos puestos en mí y Andy, sollocé ignorando el dolor latente en todo mi cuerpo, ya no resistía…quería estar sola; bajé del auto casi al mismo tiempo en que se detenía y corrí con la vista nublada en lágrimas, la imagen mas patética que he dado a conocer en mi vida. Muchos me saludaron y preguntaron por mí, pero yo seguí como si estuviese sorda de todo sonido ¡y lo estaba! Sólo escuchaba atentamente la voz de Bill en mi cabeza.

Divisé a Alphonse dentro de lo poco y nada de veía y el también a mí, ignoré su presencia y subí corriendo las escaleras hasta dar con el laberinto de habitaciones, entre las cuales estaba la mí. Me alivié al sentir que estaba sola y que ya nadie más entraría, cerré con llave y me dirigí al baño; abrí la llave del agua caliente y esperé a que la bañera se llenara. Saqué mi ropa ensangrentada quedándome solo con las vendas. Necesitaba pensar… Al meterme en la bañera mi cuerpo se contrajo del dolor y recién entré en la cuenta de cuan mal estaba, las vendas se sonrosaron y el agua se enrojeció un poco.

No me di ni cuenta de cuando las lágrimas comenzaron a correr nuevamente por mis mejillas, incluso me sorprendió más saber que lloraba por una persona, por Bill, pues era la primera vez que lloraba por alguien luego de lo ocurrido con mis padres. Sorprendentemente extraño, ¿acaso (tu nombre), la chica más fría que una piedra, se había convertido en una chica ordinaria, una chica normal? Lloraba por amor, y eso nunca había pasado.

¿Pero por qué lloraba? Sabía que era por Bill pero no entendía cómo podía llorar por una persona. ¿Acaso me había enamorado a más no poder de él? Hundí mi cuerpo completamente, incluyendo mi cabeza. 1, 2, 3… 10 segundos bajo el agua y luego sacar la cabeza. Odiaba sentirme así de mal, tan depresiva y con ganas de comer helado o bombones de chocolate sin parar… necesitaba salir de aquí, necesitaba irme.

Luego de aquella ducha de 2 horas en las que no hice más que llorar y pensar en lo sucedido, me vestí apresuradamente con un buso negro y dejé mi cabello húmedo caer, además de haber vendado mis heridas. Estaba decidida a hablar con Panera de lo que jamás atreví a decirle durante todos estos año junto a él.

Pantera: ¿Estás segura? (parecía no convencerse de lo que le quería decir).

Yo: Mira, no quiero volver a pensarlo… si me equivoco aprenderé de mis errores (dije girando sobre su silla de cuero).

Pantera: No es la mejor opción.

Yo: En Manhattan aprenderé cosas que aquí jamás e enseñarán, necesito desgarrarme de Alemania por mí bien. Necesito saber qué hay más allá de ser una espía. Quiero conocer otras realidades.

Pantera: ¿Y en (tu país)? Allá puedes volver a empezar.

Yo: Creo que… (No me lo había planteado).

Pantera: Debes superar la muerte de tus padres si quieres volver a ser fuerte y la mejor de todas.

Yo: Ya no quiero ser espía, Pantera. Quiero armar mi propia vida y dejar de matar gente. Quiero ser normal.

Pantera: No planeo perder a la mejor de mis chicas haciendo una excepción (tu nombre), no me arriesgaré a perderlo todo. Debes elegir entre ser espía o morir, no hay más alternativas.

Yo: ¿Y qué haría en (tu país)?

Pantera: Ya te lo dije, superar la muerte de tus padres.

Yo: ¿Quieres que tome otras vacaciones?

Pantera: Llámalas como quieras… (Hizo una pausa y detuvo su caminata por la oficina) ¿Acaso no será ese chico?

Yo: (Vale, fui demasiado obvia ante mi decisión) Los Kaulitz deben tener una vida menos complicada, y conmigo eso pasaría a ser imposible. Bill sabe que soy una espía, pero no lo tomó muy bien… Lisbeth le dijo quien era y se sintió traicionado.

Pantera: ¿Y ella qué hacía allá?

Yo: Vengarse de no sé qué cosa que le haya hecho.

Pantera: La enviaré a Argelia, necesita a otros enemigos que la haga olvidar esa paranoia de que eres su enemiga.

Yo: ¿Argelia? ¿No es ahí donde el FBI persigue a los extranjeros que ingresan al país? (¡wow! lo que le espera).

Pantera: Le iría bien una dosis de pánico a Lisbeth (contestó sin más miramientos).

Recordé los motivos de la “venganza” de Lisbeth, no pensaba quedarme tan callada con lo que respectaba a ella.

Yo: Recuerdo que me mencionó que deseaba ser tu hija y mano derecha. A eso se debe su envidia.

Pantera: (Estalló en carcajadas escandalosas) ¿Enserio quiere eso?

Yo: Es algo serio, Pantera.

Pantera: Jamás lo será porque no ha logrado destacarse como tú. Yo sé a quien escojo, hija mía. Pensé que ya le bastaban mis negaciones.

Yo: Mis documentos tutoriales vencieron hace unos días si mal lo recuerdo.

Pantera: Si quieres puedo llamar ahora mismo a mi notario personal o a mi abogado para renovarlo y legalizarlos, así no…

Yo: No se trata de eso (me paré y di un paso más acercándome a él y mirando mis manos, incómoda con el tema). Verás, creo que… ha llegado la hora de comenzar de nuevo.

Pantera: No entiendo querida. Explícate.

Yo: Pantera, no quiero que seas mi tutor legal o padre. Deseo lidiar sola por un tiempo, necesito estar sola luego de lo ocurrido con el Pintor. Necesito hacerme más fuerte.

Pantera: Pasó algo con los Kaulitz ¿verdad? Querida, sabes que puedes confiar en mí. Te quiero como a una hija y no me importa si necesito o no un papel que lo diga… para mí eres mi hija.

Ése era el qué. Me conocía lo bastante como para saber mi estado anímico a metros de distancia. Necesitaba decírselo a él.

Yo: Lisbeth le dijo la verdad a Bill… absolutamente todo.

Pantera: Pensé que ya lo sabía hace mucho, me extraña que no lo notara antes.

Yo: No, y… se acabó lo nuestro.

Pantera: (Me miró y pareció entenderlo todo) Si vas a Manhattan lo único que harás será recordarlo más porque te sentirás sola. Prefiero que vayas a (tu país), seguramente tendrás más distractivos cerca y podrás meditar.

Por muy mala que sonara la idea de volver a aquel lugar de todos eso recuerdos, debía hacerlo por mi propio bien como decía Pantera. Él sabía que necesitaba olvidar lo ocurrido con Bill… a pesar de todo seguía siendo un padre para mí aunque haya matado a mis padres biológicos. No sé cuánto tiempo estaría allá, quizás fueran semanas, meses, o incluso años… pues, no era tan fácil como parecía. Me asomé por el ventanal en el que Alphonse acostumbraba asomarse; estaban todos los que alguna vez fueron mis compañeros, entrenaban duro como yo a los quince junto a Erik. Extrañaría esta vida tan agitada, las misiones a lo largo del mundo y el sonido de armas disparando en alertas rojas.

Yo: Está bien, volveré a (tu país).

Pantera: Es la mejor opción, hija mía.

Yo: Creo que… extrañaré esto.

Pantera: Claro que lo extrañarás, has estado por años en esta mansión. Pero es de mayor importancia que vuelvas a (tu país), es por tu bien.

Yo: Gracias por todo, Alphonse.

Pantera: No hay de qué, querida. Quizás ese chico no supo ponerse en tu complicada situación, pero habrán otros más en algún futuro… él no es el único chico en el mundo (tu nombre), seguramente hay uno mejor que él.

Y lo abracé, sintiendo una presión en mi pecho. Había roto las formalidades al abrazarlo, pero necesitaba sentir que no estaba sola. Sentía que si no me aferraba a mi padre, me quebraría en mil pedazos como un espejo. Me devolvió el abrazo y me sentí como… como en casa.


------------------------------------------------------------------------------------------


Hallo Aliens!!! aqui les dejo este cap... me sorprende que muchas hayan dicho que lloraron con el cap. anterior O.O jamás pensé en que les llegaria tan fuerte la emoción, aun sigo en schock cuando lei todos los comentarios (incluyendo los del chat).


Me suben al ánimo cuando me dicen que escribo super bien, porque no saben cuánto me demoro en hacerles un cap. e idear el que viene para unirlo con el final y blah blah blah!!....

Espero que lo hayan pasado genial en el dia de la madre con sus mamás (la mia es una bruja buena onda ;D) y que se hayan acordado de nuestra querida y gran suegrita Simone!!


En fin, no las lateo más xD.. COMENTEN y emocionense...


Kusses sabor a Bill Kaulitz !! lol


Bye // Bye


PD: Rochiz, me encantó la canción de Simple Plan, encajaba a la perfección con el cap.

Claudia, gracias por comentar siempre!!! xD

Martha, me encanta cuando te explayas en el chat, como ke me emociona leer tus coments.

Nubiiz, H&A, solcito, tokitas D kaulitz , meli_meta2010 , VaneHumanoid, Lucia, mina gomez, Dyanaa Kaulitz, .-*Alex*-., Y A TODAS LAS KE ME FALTARON MIIIIIIL GRACIAS!! XD

viernes, 6 de mayo de 2011

Capitulo 39


NARRA BILL

Ahora aquella (tu nombre) que estaba en el marco de la puerta era una completa extraña para mí. Tal vez, simplemente ha perdido su misterioso encanto que me hacía perseguirla como un perro faldero, era una extraña, una completa desconocida. Todo lo relacionado con ella estaba en el pasado. Miré la exclava de mi muñeca izquierda… “Forever Now” ya no significaba nada para mí, sólo era una frase en un maldito y frío pedazo de metal.

Tal vez todo era rencor, furia, enojo e insultos hacia ella porque mi cabeza hervía, pero de una cosa estaba seguro… he sido engañado.

Me ponía en el lugar de Tom con toda la empatía posible, sólo estaba molesto por ocultármelo cuando no nos guardábamos ningún secreto… con el discutiría después. Aquella extraña de nombre (tu nombre) que recordaba a la perfección me confirmó lo que Lisbeth me dijo.

Ser espía parecía de películas como “Agente 007”, pero a medida que me iba contando más sobre esto, supuse que era verdad. Sus padres fueron asesinados ¿qué me aseguraba no estar frente a una asesina sádica?, estaba frente a la versión femenina de Dexter tal vez… o frente a una mentirosa. Qué tonto fui al confiar en ella… lo nuestro era demasiado maravilloso para ser verdad, casi utópico.

Lisbeth: ¿Ahora me crees Bill? te ha traicionado y seguramente sólo quería tu dinero y fama…

Tn: ¡Cállate de una puta vez Lisbeth! Eres una maldita cobarde al huir en alertas rojas y lavarte las manos uniéndote al enemigo en misiones.

Lisbeth: Se llama táctica, linda. Algo que tú no conoces según lo que demostraste frente al Pintor… lástima que no alcanzó a inyectarte heroína y matarte de una vez. Pantera se habría ahorrado palabras, regaños y por supuesto sería su próxima elegida y mano derecha.

Sólo escuchaba atentamente la discusión, sin moverme ni dejar de mirar a aquella extraña conocida que parecía repentinamente aferrarse al marco como si se fuera a caer en cualquier momento y tomaba su torso abrazándose.

Tn: Si tanto deseas eso, sólo debiste pedírselo… no creo que te lo niegue. Yo por mi parte no actuaré en tu contra a pesar de que la idea es atractiva… por si no te diste cuenta, ayer vencían los papeles de adopción tutorial del contrato que hice con él para protegerme. Ya no soy de él, soy huérfana a partir de ahora.

Lisbeth: No tan rápido ¿y si él desea renovarlos?

Tn: Pues no podrá porque quemaré los papeles.

Lisbeth: Si los quemas te unirías a mi bando.

Tn: No se trata de eso, pero si los quieres ve a por ellos.

Lisbeth: No es necesario que me lo digas, linda… en fin, creo que tienes una charla pendiente con tu amorcito y no quiero meterme en cuestiones de pareja, así que… Adieu ;)

Tn: Púdrete (farfulló cuando paso junto a su lado y Lisbeth sólo soltó una molesta carcajada).

Escuché las ruidosas e insoportables botas de marca repiquetear hasta un portazo y luego más silencio. Sólo éramos yo, Tom y la extraña conocida… para mí ella ya no tenía nombre. Mi hermano me miraba impaciente casi preparándose para la actitud que adoptaría, o al menos eso percibía en sus movimientos impacientes.

Tn: Bill… ( la miré escuchando mi nombre salir por aquellos labios traicioneros que antes amaba) lo siento mucho, jamás pensé en herirte… esto se me fue de las manos, debí decírtelo desde un principio.

Yo: Debiste… sin embargo no lo hiciste (mi voz sonó vacía y fría ante su cálido tono de voz).

T: Jamás pensé que llegaríamos tan lejos.

Maldita seas (tu nombre) por existir, por estar en mi casa, por decir mi nombre, por gustarme… por amarte. Cerró los ojos al ver que yo me acercaba y sentía una fragancia con olor a óxido, sabía de donde provenía pero no me acordaba de que cosa era ese olor… mi ira lo cegaba todo en mí.

Estaba a 3 putos pazos de ella, y no pretendía avanzar más. Sus ojos desbordaban saladas lágrimas y silenciosos sollozos… y sin embargo, lo peor de todo era que no se movía en lo absoluto ni abría sus ojos.

Yo: ¿Por qué me lo ocultaste?

Abrió los ojos tal vez sorprendida de mi cercanía y pareció aferrarse aún más al marco de la puerta.

Yo: ¡Contesta! (casi le grité… ya no pensaba en nada más que en ella).

Tom: ¡Ya basta Bill! es suficiente con que me trates mal a mí, pero a ella no le grites (dijo acercándose y tocando mi hombre derecho).

Yo: ¡¿Y tú que te metes?! ¿O acaso de gusta?

Tom: Claro que no Bill… ¿e qué te has convertido?

Yo: Estoy hablando con ella, no contigo Tom.

Tom estaba a punto de responderme cuando se me acerca pero nuestra pelea fue interrumpida por la extraña conocida.

Tn: Quería saber qué se sentía ser normal por una vez en la vida… quería fingir ser normal y jugar con esto. Pero en ningún momento pretendía que nos enamoráramos.

Yo: Pero como no nos conocías ni tampoco sabías que éramos famosos, te convenciste de que cumplirías tu deseo ¿verdad?

Tn: Andy me confirmó quienes eran ustedes al igual que tú, cuando insististe en que conociera a los otros dos integrantes de tu banda de frikis.

Yo-Tom: ¡¿Banda de Frikis?! (Eso sí que fue un insulto para todos estos años de esfuerzo)

Tn: Eso fue lo primero que se me pasó al ver que todos eran tan diferentes, pero no te preocupes, ya no pienso eso.

Yo: Para la próxima vez que te enamores, debes investigar a tu presa ¿a caso no es eso lo que hacen las espías?

Tn: Bill…

Yo: ¿Por qué? Me mentiste (tu nombre), a no ser que ese no sea tu verdadero nombre.

Tn: Sí lo es, así me llamo.

Yo: ¡Bingo! Al menos algo verdadero que me hayas dicho… me mentiste… ¿tanto te costaba decirme que tu padre adoptivo es un asesino y que le comías la polla a otros? ¿Tanto te costaba decirme que para ti follar es un juego más en este mundo? ¿Tanto te costaba decirme que eres una maldita puta?

No lo vi venir. No vi venir su mano bofetear mi mejilla, hasta que sentí el característico ardor en mi piel. Ella me miró con los ojos abiertos de par en par, tan asombrada como yo por lo que acababa de hacer.

Yo: ¿Tanto te costó decirme… que… no fui el primero en hacerte el amor? (susurré ya bastante dolido).

Tom: Ok, creo que lo mejor será que los deje solos… cualquier cosa estoy en la cocina.

Yo: … (Sólo esperaba la respuesta de ella).

Pasó junto a ella y se fue rápidamente. Seguro llevábamos más de una hora hablando porque noté su cansancio y se separó completamente para apoyarse en el sofá mas cercano siendo vigilada por mí. Parecía estar enferma o algo por el estilo.

Tn: Si te decía que no soy virgen desde los diecisiete, y que no fue el mejor momento ni la mejor experiencia, seguramente…

Yo: ¿Te dejaría?

Tn: (Sólo asintió).

Yo: Tal vez si me hubieses contado antes, no me asquearía tanto la idea como ahora ¿Con cuántos hombre has follado?

Tn: Deben ser unos… (Hizo una pausa pensando, y quizás recordando a cada uno de ellos) siete u ocho, pero luego los maté tras conseguir mi objetivo.

Yo: ¿Y si nosotros hemos follado por qué no me has matado aún?

Tn: ¿Qué no lo entiendes? Tú no eras un objetivo a seguir, Bill. No sabía de tu existencia hasta que te presentaste junto a tu hermano.

Yo: ¿Entonces qué hacías en Las Maldivas?

Tn: Andy y yo acabábamos de regresar de misiones que se llevaron a cabo en Asia, estábamos agotadas porque no paramos en ningún lugar a descansar, así que ella le propuso a Pantera Negra realizar unas cuantas semanas sabáticas y él nos recomendó como destino Las Maldivas. Bill, no fue mi intención que nos enamoráramos, incluso recuerdo haberte dicho que te podía herir, herir tus sentimientos… te lo advertí Bill.

Yo: (Ignoré el último comentario) Con que una espía… ¿quién lo pensaría de ti?… ¿y cuándo pensaba decírmelo? ¿Jamás?

Tn: Después de Año Nuevo.

Yo: ¡Oh! Entonces Lisbeth se adelantó… qué amable de su parte.

Tn: Lisbeth es una zorra, una bruja que jamás juega limpio ¡la acabas de ver Bill! es una resentida social que envidia lo de otros y…

Yo: (¡Oh! Aquel comentario sí que me dio más risa)¡Miren quién habla de zorra! (aplaudí ya bastante hastiado de la situación y reí amargamente) Al menos Lisbeth es sincera y tuvo las agallas de contarme la verdad, contarme cuán ramera eres (tu nombre).

Nuevamente el maldito ardor de una cachetada, sólo que esta vez fue más fuerte que la otra. Hervía de la rabia e inconscientemente estaba a punto de pegarle cuando unas manos me detienen.

Xxx: ¡Ya basta Bill! ni se te ocurra pegarle a una mujer nunca más o no responderé por mí.

Yo: Ella no es una mujer, mamá. Es una maldita puta y asesina.

Lo que me faltaba… ahora mamá me pegó una cachetada emparejando mis mejillas. Toqué la zona recientemente afectada asombrado por la fuerza que tuvo mi madre, ella jamás me había pegado. Miré a la extraña conocida que parecía encogerse en el piso junto al sofá mirándome con el pánico vivo en sus ojos. Mas atrás vi a Tom asomado con Andy, que finalmente hizo su aparición.

Entonces ahí fue cuando lo comprendí todo… ¡qué estúpido fui!...

Yo: Todos lo sabían… tú, mamá lo sabías y no me dijiste ni una sola palabra al igual que Gordon, Tom y Andy.

Simone: Por mucho que lo supiera, no es razón para pegarle, Bill.

Gordon: Todos coincidimos en que ella era la única que debía decírtelo, pero se adelantó esa muchacha y mira como has reaccionado.

Andy: Bill… ¿qué te ha pasado?

Tom: Estuviste a punto de pegarle a la mujer que más haz de amar en el mundo. Te estás descontrolando.

Simone: Bill, hijo…

Observé a la mujer del piso, mujer… la extraña conocida. Sacó de su bolsillo del pollerón un… anillo, el anillo que le di en Navidad, también sacó el osito de Tous y… el obsequio de mamá. Los dejó en el piso frente a ella y se levantó; pude ver una gran mancha de cubría su sudadera blanca y parte de sus pantalones, era un intenso rojo escarlata, el color de la… sangre.

Yo: ¿Tú…?

Tn: (No me dejó terminar la pregunta y se paró quedándose frente a frente conmigo) No te preocupes, Bill. No me volverás a ver jamás. Tienes una familia esplendorosa, la mejor que he conocido… estoy segura de que ellos jamás te venderían a la mafia por asuntos económicos… y, creo que me merecía ese golpe que me darías.

Andy permanecía boquiabierta en el marco junto a Tom, y cuando la extraña conocida se fue de mi vista, sentí cómo algo se rompía en mí. Quizás debí ser yo el que se rompió, o mi corazón. Todos me miraban con decepción y Andy se fue tras ella… la espía más buscada en la mafia internacional… la extraña conocida.


---------------------------------------------------------

Hallo Gurls!! Sorry por la demora, el colegio me estresa no me deja ni un segundo en paz. Sé que en este cap. Bill no parece el verdadero Bill Kaulitz, pero quería hacer la reacción de el más violenta y anormal... ya que ni nosotras sabemos cómo será cuando se enoja xD


Tratare de subirles otro cap lo más pronto posible.


Kusses sabor a lo que deseen en este mismo momento.


Bye//Bye


PD: Por si no lo notaron estoy depre por que no me abre Tokio Hotel Ficcion u.u


domingo, 1 de mayo de 2011

Capitulo 38


NARRA TOM

Lisbeth. Nombre de mujer de obra fácil, Andy me habló de ella… seguramente no es nadie importante a no tuvo tiempo de hablarme con tanta cursilería naciente en mí al estar con ella y distraer sus pensamientos. Bill parecía absorto en sus pensamientos cuando la dejó pasar… ¿desde cuándo conocía a esa chica? Quizás (tu nombre) se la presentó. Preguntó por Andy, pero no le quise decir dónde estaba a pesar de lo preocupado que estaba por ella. Es que se me hace imposible estar sin Andy un día, una hora o un minuto.

Se sentó sin ser invitada a tomar asiento y empezó a coquetear a Bill ¿coquetear? Por suerte Bill tenía ojos sólo para una chica =) e incluso parecía incómodo con su visita.

Bill: ¿A qué se debe tu presencia aquí Lisbeth?

Me senté diagonal a ella observando su rostro divertido y malvado, era extraña. Bill se quedó parado observando la ventana más serio que nunca.

Lisbeth: ¿Sabes donde está realmente (tu nombre)?

Yo: ¿A qué se debe esta pregunta? ¿Por qué no nos dejas en paz?

Lisbeth: Tu debes ser Tom Kaulitz ¿no?… ¿a caso Andy no te lo dijo? ¿O también te engaña?

Bill: ¿Engaña? (dijo mirándome) ¿A qué se refiere, Tom?

Yo: (¡Mierda!) Creo que no deberías meterte en lo que no te incumbe, Lisbeth. Si ella me lo dijo es por algo… no puedes decirle.

Bill: ¡Mierda Tom! ¡¿Qué tiene que decirme?!

Lisbeth: Así que… sólo el trenzudo lo sabe ¡qué noticia! ¿Y tus padres Tom, lo saben?

Yo: Lo saben… por favor ándate o me veré obligado a llamar a los guardias para que te saquen de aquí.

Lisbeth: ¡Qué intimidante, Tommy!

Bill: ¿A qué viniste?

OH-OH. Conocía a lo largo de mis 21 años aquella mirada de Bill. Estaba perdiendo los estribos.

Lisbeth: Me llamo Lisbeth Brown, soy mitad inglesa e italiana y…

Bill: ¿Por qué dices esto? Ya sé quien eres.

Lisbeth:… trabajo para Alphonse Solarin, uno del mafioso alemán más poderoso de Europa por lo que soy su espía.

¡Cómo no se me ocurrió antes! Esta tipa vino esencialmente porque trabaja con Andy y (tu nombre)… creo que Andy olvidó mencionarme ese detalle, aunque no la culpo demasiado porque siempre la distraigo con besos y caricias haciendo que pierdo el hilo de sus palabras; con razón tiene un Porsche rojo del año pasado. Miré a Bill que repentinamente había puesto un rostro inexpresivo… habría llamado a Andy pero no podía ser tan evidente. Estaba desesperado, tenía que evitar que le dijera la verdad sin que Lisbeth se diera cuenta.

Bill: ¿Bromeas, verdad? Eso es una ridiculez.

Lisbeth: (Se rió fuerte y en el marco de la puerta pude ver a mis padres asomados con el rostro descompuesto, pues ya se imaginaban lo que vendría ahora… me hicieron una señal de que saldrían de la casa y asentí disimuladamente) Bill… querido Bill… si te digo esto es porque es la verdad, incluso, Andy es también una espía y mafiosa, te puedo asegurar que ha matado a más de 20 personas a sangre fría.

Yo: ¡BASTA! (grité)… a Andy no la metas en esto, ella no eligió ser una espía, ni tú y ni (tu nombre).

Bill: ¿(Tu… nom…bre)? ¿Acaso ella…?

Lisbeth: Pensaba ir en rodeos con algo tan delicado, pero si tu hermano te lo dice primero, pues me evito gastar más voz ;)

Me paré y vi a Bill. Ahora nuestra conversación era mental, no, era visual. Él se sentía traicionado y decepcionado… yo sólo le pedía disculpas. Parecía incluso estar más pálido de lo normal. Incluso, era la misma mirada de decepción que había puesto cuando éramos pequeños y escuchamos una discusión de nuestros padres… gritaban tan fuerte que nos escondimos en la oscuridad, fue el mismo rostro de cuando nos entramos de que nuestros padres se divorciarían… el mismo.

Lisbeth: Cuando te vi con ella en el Centro Comercial hace unos días planeaba decirte absolutamente todo… pero con su cara me suplicó que no te dijera nada.

Bill: Ella me dijo que estudiaba Ciencias Políticas en una universidad de Berlín, que sus padres murieron y que un amigo de la familia de ella se convirtió en su tutor legal-

Lisbeth: ¿Enserio te dijo eso? (su risa ya me estaba molestando y estaba perdiendo la paciencia)… es que esa es nuestra misión de por vida, aparentar ser ingenuas y normales.

No sabía qué responderle, qué decirle a mi hermano que ahora parecía estar más que confundido… hubiese sido mejor que ella misma, que (tu nombre) hubiese estado acá diciéndole con calma en vez de que esta perra llegue y le diga descaradamente la verdad.

Bill: ¿O sea… es mentira?

Lisbeth: Bien, te diré lo que leí en su expediente… (Tu nombre y apellido) has ido la única espía que ha visto cómo asesinaron a sus padres, bueno, creo que exageré un poco porque en realidad los encontró muertos en la cocina de su casa. Y ese “tutor” no esa nada más que el asesino de sus padres, irónico ¿no crees Bill?… y ese “tutor” es también el líder de la mafia, Alphonse Solarin… mejor conocido como Pantera Negra.

Bill: ¿Y… qué pasa con los familiares que han muerto o los amigos? ¿Acaso también… me mintió?

Lisbeth: ¡Por supuesto que sí! Es más, fueron simples excusas para ir a sus misiones en donde debía acostarse con tipos, interpretar a prostitutas o sus chicas ideales y luego matarlos.

Bill: ¿Matar? Espera, creo que exageras las cosas porque ella no es ninguna asesina.

Lisbeth: Billy… querido Billy… ella ha matado a unas 20 personas o más, aunque Andy ha matado a más de 50, o sino ¿por qué crees que de vez en cuando tiene heridas en su rostro o brazos?

Sentí una furia que no era mía, era de Bill. Lo observé detenidamente mientras Lisbeth se paraba y observaba las fotos familiares distribuidas por el espacio. Tarde o temprano debía suceder pero no pensé que sería hoy y que esta tipa se lo diría. Esa chica era una maldita cobarde porque aprovechaba la ausencia de las chicas para dispararle a Bill la verdad. Y no es que mi hermano esté perfectamente bien luego de la repentina desaparición de (tu nombre), ahora estaría peor y le saldrían chispas por los ojos.

Bill: ¿Y por qué me dices esto a mí cuando deber ser ella la que me lo diga todo? ¿Acaso sólo quieres que nos separemos?

Lisbeth: Se podría decir que es una pequeña venganza por robarme créditos que deberían pertenecerme a mí, como ser hija de Pantera Negra y una de las más buscadas en el mundo entero…

Bill: ¿Más buscada? Si fuera una criminal ya estaría en la cárcel o en avisos de “se busca” por las calles.

Lisbeth: La policía sólo se mete cuando le conviene en asuntos de las mafias internacionales, quizás no ha matado a más de cien, pero su manera de completar misiones sin dejar rastro alguno y su forma de pelear es única, lo reconozco… en fin, no te desvíes del tema, chico. Tú eres su punto débil, en realidad esta familia lo es, y no quería decirte nada porque tuvo miedo de tu reacción, o eso es lo que deduzco yo.

Con que una venganza, y sólo porque la envidiaba… pfff! Esto es como un juego de niños con reglas de grandes.

Lisbeth: ¿A que no dirás nada Tommy? Estás muy callado… ¿o temer que tu hermano se enoje contigo?

Bill: ¿Y ahora por qué debo enojarme con él?

Lisbeth: Pensé que ya lo habías deducido, Billy… dicen que escuchar conversaciones ajenas te mantiene al tanto de la realidad.

Yo: Lisbeth…

Lisbeth: Tommy… ¿por qué no le dijiste a tu hermano que tu ya sabías todo desde un principio?

No quise ni fijarme en Bill porque ya me imaginaba la cara que tenía, además de lo que sentía… pero me armé de valor y lo miré a los ojos.

Yo: No te dije nada Bill porque no soy el indicado ni mucho menos nuestros padres, o Andy, o Lisbeth para decírtelo todo. Ella te lo diría, porque era el deber de (tu nombre) decírtelo.

Bill: Pensé que al menos tú serías diferente.

Yo: Bill, tú sabes que…

Bill: ¡Se supone que tenemos un pacto de por vida Tom! (gritó, me gritó dejándome ver que era el peor parado en este asunto, y lo soy)… ¡cero mentiras ni secretos! ¿lo recuerdas?

Yo: Lo recuerdo perfectamente Bill, no creas que lo sé desde un principio, le pedí a Andy que me dijera la verdad porque encontré de lo más extraño que (tu nombre) llegara a tu habitación y se desmayara en tú puerta en el hotel.

Bill: Después hablaré contigo, Tom.

Lisbeth: ¡Guau! Esto está como àra grabarlo, lástimas que no sea mi prioridad en estos momentos.

Bill: ¿Dónde está ella?

Lisbeth: ¿(Tu nombre)? Debe estar en alguna misión, o recuperándose de ella.

Bill: ¿A qué te refieres con misión?

Lisbeth: Ya sabes, matar a mafiosos, seducirlos y sacarles información o robarles documentos sin dejar huellas.

Lisbeth empezó a pasearse por la habitación alejándose de Bill, que volvía a ver la ventana inexpresivo. Si tan solo Bill se hubiera enterado desde un principio acerca del tipo de chica del que se había enamorado, quizás nada de esto hubiera pasado y no estaría molesto conmigo, digo molesto porque era imposible que se enojara conmigo, no es lo mismo. Mi celular vibraba en mi pantalón y mientras me hacía el desinteresado para que Lisbeth no supiera de quién era el mensaje, observé con detenimiento las palabras.

“Tom (tu nombre) ha huido del hospital,

Si aparece por allá, avísame por favor…

Te amo, no lo olvides

Besos!... Andy”

Era casi imposible que viniera y apareciera sabiendo que estaba herida a más no poder, ¿Acaso era la Mujer Maravilla versión 2.0? Si había una chispa de esperanza, si hay un Dios que maneje el mundo, si el Karma está a mi favor, lo único que pedía era que viniera ella misma a aclararle todo a Bill y detener a esta niñata. Guardé mi celular en el bolsillo de mi pantalón luego de ver la hora del mensaje, había sido enviado a las 12:03 del mediodía, y ya eran las 13:10 p.m.

Lisbeth: Billy, sé como te sientes, en serio… traicionado por los de tu propia sangre y no sabes su creer en mi palabra o en la de ella y tu hermano.

Bill: Te acabo de conocer, Lisbeth (puntualizó ya cansado, lo sentía y lo sabía)… ¿cómo quieres que te crea?

Lisbeth: Sólo te he dicho en qué usa su tiempo cuando no está contigo, Billy… lo que me hace deducir que no sabes casi nada de ella, bueno, ya te conté en resumidas cuentas algo.

Bill: Si tanto la odias, ¿por qué insistes en que te crea?

A lo lejos escuchamos cómo la puerta de entrada de cerraba y unos pasos acercarse lentamente, rogaba para que fuera la personas más indicada para arreglar este asunto. Lisbeth dejó de pasearse por el lugar con el estruendoso y molesto sonido de sus botas de perra y se quedó aun unos pasos de la puerta. Bill parecía debatirse entre acercarse a (tu nombre) o quedarse quieto evitando su mirada, hasta que eligió esta última, me esperaba algo más cálido y positivo de su parte.

“Está acá Andy. Necesito que vengas…

O va a correr sangre por las paredes, please.

Besos… Tom”

Le respondí a Andy por un mensaje de texto casi al mismo tiempo en el que todos volteaban a ver la figura de (tu nombre) aparecer aferrada como una niña al marco de la puerta. La prueba más clara de que hay un Dios en el mundo fue cuando apareció ella, tal vez ese “alguien” me tuvo piedad al verme rogar para mis adentros. Me vio, pero parecía estas más pálida que de costumbre, incluso superaba a Bill.

Bill: ¿Es… verdad? (dijo mi hermano abatido luego de un comentario estúpido de parte de una estúpida perra, la única de botas rojas).

Lisbeth: ¡Vamos (tu nombre)! ¿No eras tan cabrona como para llevarte los triunfos de otros?

Eso se llama envidia insana, no creo que (tu nombre) sea una perra. Pero parecía rendida, y es que había perdido la batalla… ¿o la guerra?

Tn: Es verdad, Bill. Si Lisbeth te dijo que soy una espía que trabaja para la mafia, es verdad.

GAME OVER

------------------------------------------------------------------------------


Hallo Aliens!! Las mejores fans del mundo!! wow!.... ¿vieron a Bill con barba y bigote? se ve raaaro.. pero me gusta xD... bien, volviendo al fic, ayer les iba a subir y el viernes también, pero el jueves nació mi sobrinito y dormi en total 3 horas por lo que el viernes lo fui a conocer al hospital y ayer salí con mi madre =)


Hoy también quería subirles un cap, no, quería subirles dos capis!! pero estaba escribiendo el el notebook de mi hermana y se me borró todo U.U


Pero,es mejor tarde que nunca :D


en fin..... tal vez el próx. cap sea algo .... em... malo porque lo narra Bill (=X mejor no hablo porque les diría lo que pasará)... Y en cuanto a las ideas, estab super unicas... jamás se me habría ocurrido alguna cadena, un corazón, una mariposa, etc... pronto elegiré la mejor.


COMENTEN!!!


Kusses sabor a la barba de Bill (gosh! aun no me creo que tenga barba!! o.o)



Bye//Bye